Pedro Pitarch: «Afganistán, retreta por fin»

Pedro_pitarch“Nunca te lo reconocerán” me decía un buen amigo el jueves pasado, después de que el ministro de defensa, Sr. Morenés, anunciara en sede parlamentaria el adelanto del repliegue. Aquél se refería a mi insistente petición de acortamiento de los plazos de repliegue de nuestras fuerzas de Afganistán. Leyendo las crónicas, parecería que tanto el compareciente como muchos medios se acabaran de caer del guindo. Pero si que era de cajón… Mi pronóstico era fruto del estudio y del análisis profundo del teatro afgano: del estancamiento —si no retroceso— de su escenario de seguridad; de la dificultad de alcanzar, en tiempo razonable, los objetivos auto-atribuidos; de su enorme coste; y, sobre todo, del análisis comparado de los calendarios de repliegue de nuestros aliados.
Efectivamente, el 21 de enero de 2012, recién estrenado gobierno, colgaba el post “Afganistán: mejor juntos” (http://elblogdepitarch.blogspot.com.es/2012/01/afganistan-mejor-juntos.html), donde se concluía: “se impone una reevaluación de la totalidad de los planes para el repliegue español”. Eso —recalco— fue ¡hace 1 año! Además, a lo largo de 2012, en otros cinco posts, reiteré la conveniencia de adelantar el repliegue y de abandonar el planeamiento del 10%-40%-50% (2012-13-14) decidido en la anterior legislatura. Expuse ventajas, razones, fechas y volúmenes de fuerza. Y en Defensa, naturalmente, como el que oye llover. La última vez fue en el post “Retreta” del 28 de octubre, (http://elblogdepitarch.blogspot.com.es/2012/10/retreta_28.html). Abogaba en él, en síntesis, por que en verano-otoño de 2013 alrededor del 90% del contingente estuviera ya en España, y que la fórmula del repliegue 2012-13-14 fuera: 15%-75%-10% (este último volumen, en realidad, no se replegaría, quedando para el post-14).
Y, ¡albricias!, por fin la decisión: tocar retreta. Alguien se habrá quedado exhausto. Más vale tarde que nunca. Ahora hay que ejecutarla. El que debería ser el último contingente “en fuerza” desplegará en abril-mayo para retornar a territorio nacional en octubre-noviembre de 2013. Su grueso, de la brigada de Canarias, lo dará el Regimiento de Infantería Canarias nº 50, “el del Batán”, reforzado por el Regimiento de Infantería Soria nº9, “el sangriento”. Dos magníficos regimientos de infantería que hunden sus raíces en el siglo XVI; ahí es nada.
El incremento de los apoyos ya está en marcha. Por ejemplo, tres helicópteros de ataque “Tigre”, bien “artillados”, se transportarán a zona, a partir del 18 de marzo, por aviones de trasporte estratégico “Antonov”. Se constituirá así una potente agrupación mixta de 8 helicópteros : los tres de ataque ya mencionados, dos de transporte pesado Chinook y tres de transporte medio Superpuma/Cougar. Los nuevos morteros embarcados, rápidos de entrada en posición y de gran precisión (para ser morteros), junto con el flamante RG-31 dotado de georadar detector de IEG, s enterrados, serán también, entre otros, buenos refuerzos para facilitar la maniobra de repliegue. Esto se llama poner la carne en el asador. ¡Bien!
El repliegue logístico deberá acelerarse al máximo. Previsiblemente, la Fuerza Operativa Logística (FLO) tendrá que desplegar en zona algunas unidades, para hacerse cargo del control del material y prepararlo para su envío a territorio nacional. Hay que aprovechar los próximos meses para recuperar lo conveniente, determinar lo que se abandona o cede en el teatro y, sobre todo, aligerar el fardo logístico de la última agrupación de combate.
Como sabe el lector, en este blog más que narrar lo pasado —que eso ya lo hacen demasiados— intento bucear en el horizonte. No puedo por ello aparcar dos interesantes aspectos de futuro, que someto a la opinión de los lectores. El primero es la intención, anunciada por el presidente Rajoy durante su visita pre-navideña a Afganistán, de dejar, a partir de 2014, efectivos españoles en la zona de Herat al parecer gestionando el aeropuerto, desplegando un hospital y desarrollando misiones de seguridad. Debo referirme a lo que también decía en el post “Retreta” anteriormente mencionado: “en 2014 y posteriormente, la “obligada” presencia española debería ser casi testimonial. No más de 150 efectivos (10% del contingente actual de 1.500) sería más que suficiente. …Naturalmente, por obvias razones de seguridad, es recomendable que ese último 10% residual cambiara de misión, trasladándose a zona más segura, por ejemplo, a Kabul”. 
Por ello, lo anunciado por el Sr. Rajoy —supongo que voceando el planeamiento de Defensa— me extraña mucho. Es incoherente y arriesgado. Incoherente, porque se trata de actividades que demandan cierto volumen de personal, cuando el objetivo es reducir fuertemente nuestra presencia en el teatro afgano. Y arriesgado porque, una vez replegadas las fuerzas de combate internacionales de Afganistán y estando ya la seguridad(?) del país bajo la responsabilidad del gobierno de Kabul, y a cargo del ejército y la policía afganos, este teatro se sumergirá en la incertidumbre. Y abandonar un limitado contingente español en mitad de ese océano de zozobras, me parece una intención de muy alto e innecesario riesgo. Aconsejo pensarlo varias veces antes de seguir con ese planeamiento. No existe relación lógica entre el riesgo y sus inidentificables ventajas. España ya ha mostrado y demostrado en Afganistán, con creces, su sentido de solidaridad hacia sus aliados. Bastante superior al de otros contingentes que hace muchos meses regresaron a su país. Así las cosas, me reitero en que la presencia española en el teatro afgano a partir de 2014, no debería pasar de lo testimonial. Mentores y poco más. Y, además, situados en una zona donde su seguridad esté garantizada. Y en Herat, sin un elevado volumen de fuerzas propias de protección, no se podrá garantizar.
El otro aspecto, de gran alcance, está en el ¿y después qué? En otros términos, ¿qué va a pasar con la preparación de las unidades del Ejército en territorio nacional? Porque replegadas las fuerzas de Afganistán, y muy reducidas las de Líbano, se cortará el acceso al crédito ampliable (228), que con cargo al fondo de contingencia de los presupuestos generales del estado, permite actualmente, por lo menos la preparación de las unidades que participan en las operaciones en el exterior (las llamadas misiones de paz). Tales fuerzas, como es bien sabido, son las únicas unidades que hoy mantienen una verdadera instrucción, aunque solo sea por periodos intermitentes de 16-18 meses (6 de preparación, 4-6 de operación, y 6 post-operación que se mantiene por “inercia”). Porque los cometidos asignados a las FAS van a seguir ahí, en la misión constitucional y en la L.O. 5/2005 de la Defensa Nacional. De momento, se me ocurre que los 30 millones de euros que la OTAN quiere que pague España anualmente, para entrenar a las fuerzas afganas a partir de 2014, podrían dedicarse a la instrucción de las unidades españolas en España, que son cada vez más deficitarias. Al fin y al cabo, la preparación bien entendida empieza por uno mismo. ¿O no?
Fuente: Blog