Boicotean al Barça por invitar a un militar israelí

Guilad Shalit nada tiene que ver con el fútbol. Ni con Messi, ni con Cristiano por más que se haya convertido en una de las estrellas del Clásico del próximo día 7 de octubre en el Camp Nou. El soldado franco-israelí, muy a su pesar, será uno de los focos de atención del Barcelona-Real Madrid después de que el club azulgrana aceptara su petición para asistir al encuentro. Hasta aquí nada debería extrañar dadas las infinitas peticiones existentes para un evento de esta magnitud. Sin embargo, el pasado de Shalit está marcado por la polémica… y la política.

A sus 26 años, este joven de doble nacionalidad (israelí y francesa) fue capturado por Hamás en un ataque a la base de Kerem Shalom en Israel, a pocos kilómetros de la frontera con Gaza. Shalit cumplía entonces (2006) el servicio militar y fue secuestrado por el grupo terrorista palestino por su supuesta presencia en un ataque contra Palestina en el que hubo varios muertos. Una operación militar en la que, sin embargo, nada tuvo que ver. Dio igual, su cautiverio se prolongó durante cinco largos años (2011). Sólo la mediación de Egipto logró que el cabo Shalit recuperara su liberta. A un precio muy elevado, eso sí, ya que el gobierno de Benjamin Netanyahu tuvo que ‘pagar’ con la liberación de más de 1000 presos palestinos, muchos de ellos convictos por atentados mortales contra Israel, la entrega de Shalit.

El pueblo palestino también pagó su peaje en las continuas campañas militares de Israel para liberar a la fuerza a su soldado. Hablan de un millar de muertos, de ahí que la figura de Shalit sea motivo de controversia, una más, en el sempiterno conflicto entre Israel y Palestina. Por todo ello, las asociaciones propalestinas que existen en España nada más conocer la decisión del Barcelona de dar cabida a Shalit -símbolo para ellos de una masacre- para el Clásico han hecho un llamamiento al boicot en las puertas del Camp Nou para el próximo día 7 de octubre. Anuncian una protesta importante.

Política al margen, la presencia de Guilad Shalit –si no hay cambio de última hora debido a la polémica- en el Camp Nou forma parte del amor a los colores azulgranas del joven israelí y de su terapia para superar el shock que ha supuestos estar 5 años secuestrado a manos de un grupo terrorista sin escrúpulos. Shalit se ha declarado siempre un gran aficionado al deporte y no ha dejado escapar la oportunidad de estar en la final de la Eurocopa viendo a España ante Italia, así como en los Juegos Olímpicos de Londres, donde hizo tareas de comentarista deportivo para el grupo Yedioth Ahronoth Group, poseedor de los derechos de televisión de alguno de los eventos más importantes del mundo. También acudió a las finales de la NBA, ya que a su admiración por el Barcelona suma su devoción por el baloncesto. Es seguidor incondicional del Maccabi Tel Aviv. Shalit ha encontrado en el deporte el asidero para levantarse y reconducir su vida. No quiere ser más el protagonista de un conflicto del que otros le han hecho bandera.

Independencia de Cataluña

La presencia de Shalit no será la única polémica política que rodee al Clásico. Como hemos contado en El Confidencial, el presidente del Barcelona quiere que el partido ante el Real Madrid sea un escaparate para reivindicar la soberanía de Cataluña. Una mezcla peligrosa entre deporte y política que el presidente azulgrana no ha ocultado que sea de su agrado: «Estoy convencido de que el Camp Nou será una olla a presión por el Barcelona y por Cataluña. El catalán y el culé es gente muy educada. Institucionalmente, el Barça no tiene que entrar en estos temas, pero el día en que Cataluña decida que la independencia es lo mejor, el Barça estará a su lado”.

Fuente: El Confidencial

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