Callejero e historia

Juan_ChicharroHablo de Madrid pero cuanto escribo es aplicable a muchas otras ciudades españolas con toda seguridad. Es tradición en España, al igual que en todas las ciudades europeas y en casi todo el mundo, que las calles de las mismas recuerden personajes o hechos de su historia para honrar o perpetuar su memoria. La misma función la ejercen monolitos o monumentos recordando gestas o personas notables. Hasta tal punto es cierto que muchas ciudades toman su alma y ser de de estas circunstancias. Así reconocemos a París por la torre Eiffel o por los Campos Elíseos, a Roma por su Coliseo, a Londres por la plaza de Trafalgar o a Berlín por la puerta de Branderburgo. Son sólo algunos ejemplos de tantos que se pueden dar.

Por supuesto que con Madrid sucede lo mismo. Así, la estampa de la Cibeles o de la puerta de Alcalá nos retratan un Madrid dieciochesco bien reconocible. Sin embargo un paseo por nuestra capital nos depara sorpresas que la cotidianidad no nos deja constatar en relación con la relevancia que en nuestro devenir histórico han supuesto muchos de los próceres honrados con nombres de calles o monumentos.

Surge en estos días con fuerza más de un movimiento social que pretende la erección de un monumento al insigne marino Don Blas de Lezo, hombre de gran importancia histórica -injustamente tratado y olvidado -sin cuya existencia la presencia de España en América no hubiera sido la misma. Un movimiento espontáneo que surge precisamente a raíz de un ridículo intento de nuestra Alcaldía de honrar a una nada amiga de España Margaret Thatcher. Bien está lo que aunque tarde llega. Espero que tengan éxito.

Estas líneas son consecuencia de un reciente paseo por Madrid acompañando a unos norteamericanos y sobre todo de sus preguntas al hilo de su curiosidad por lo que iban viendo por nuestras calles.

No es Madrid una ciudad grande y no es difícil su recorrido a pie por la misma siempre y cuando no se extienda uno por la periferia y las zonas urbanas adyacentes, claro.

Siendo Madrid la capital de España uno espera toparse de una u otra forma – callejero y monumentos – con aquellas personas o hechos que han contribuido de forma positiva a nuestra larga historia. Sería prolijo relatar aquí a toda esa retahíla de personajes que desde la perspectiva de la cultura, la milicia, la política o la aventura han conformado nuestra historia y que son en muchos casos el motivo por el que nuestra Patria es conocida.

Fijémonos, por ejemplo, en quienes fueron Reyes de España. Son bastantes las estatuas dignas de mención que adornan nuestras plazas. Carlos III, Felipe III, Felipe IV, Isabel II o Alfonso XII son algunos ejemplos. Bueno, vale. Pero, ¿cómo le explico yo a mis amigos norteamericanos la razón por la que Isabel la Católica o Felipe II están cuasi escondidos en un rincón y que Carlos I o Fernando III el Santo son casi ignorados?

Me preguntaba uno de mis amigos de Oregón si Felipe IV o Isabel II, ubicados en plazas de relieve, fueron más importantes que Fernando el Católico o Carlos I a la vista de lo que él veía. Desde luego por mi parte sorpresa ya que no había reparado en este detalle callejero madrileño.

Otro tanto cabe decir, si de estatuas hablamos, la sorpresa de mis acompañantes cuando al ver las ecuestres de Espartero o del Marqués del Duero les explico que fueron Generales liberales del siglo XIX, destacados militares y políticos sin duda, pero a años de luz de relieve en nuestra gastada historia si los comparamos con Hernán Cortés, Pizarro, el Gran Capitán o El Cid, entre otros muchos, a quienes Madrid ignora. No sólo es Blas de Lezo el olvidado. Son tantos…Al menos sí que nos encontramos con Colón. Menos mal. Mi amigo americano no salía de su asombro.

Sin duda Madrid necesita un monumento que recuerde a Blas de Lezo pero igualmente a muchos otros y desde luego reemplazarlos por los existentes citados que deberían ser removidos de la zona noble de Madrid y trasladados a otros lugares si queremos que Madrid sea coherente con la historia de España.

Otrosí cabría decir si de personas procedentes de otros ámbitos hablamos tal como de Cervantes, Teresa de Jesús o Goya…….etc.

Al menos Velázquez y Goya tienen calles en su recuerdo, claro que asombra ver que con la misma relevancia que el General Serrano, el amigo bonito de Isabel II y otros compañeros liberales del XIX. Inaudito.

Sí, sin duda Madrid necesitaría una remodelación profunda de su paisaje y una adaptación más ceñida a la historia de España. No sería difícil.

¿Se imaginan un paseo de la Castellana con la presencia concatenada de plazas o glorietas recordando junto a Colón a los Reyes Católicos, el Gran Capitán, Hernán Cortés o a los héroes del Plus Ultra después de trasladar a otros lugares a los que ahora ahí están que en mi opinión al lado de los citados son irrelevantes en nuestra historia ? Lamentablemente no será así y deambular por las calles de la Villa y Corte seguirá siendo el reflejo real de la vida misma actual en nuestra nación:

Los mediocres en la calle y los Pizarro, Teresa de Jesús, Ignacio de Loyola o Lezo…..en el ostracismo o desaparecidos. Así nos va pero esto es lo que hay. Ya lo he dicho. Real como la vida misma.

Le aseguro que ni en Londres, ni en París, ni Lisboa sucede lo mismo.

Fuente : LaRepublica