El día 27 de febrero

Juan_ChicharroNo es una fecha significativa para el conocimiento general. Sí que lo es para la Infantería de Marina española pues todos los años ese día celebra el aniversario de su creación y así sucedió una vez más el pasado día 27 del mes pasado.

El Real Decreto 1888/1978 fija el 27 de febrero de 1537 como la fecha de la antigüedad del Cuerpo lo que la convierte en la Infantería de Marina más antigua del mundo por delante de la británica, francesa u holandesa.

Para los infantes de marina ese es un día grande, rinden culto a su historia, a sus tradiciones y reafirman su compromiso con los valores que la han conformado desde hace 477 años al servicio de su Patria y de su Rey.

Vivimos tiempos convulsos en los que la sociedad vive una época, llamada posmoderna por los analistas sociales, que consiste en el ocaso de la ética y su reemplazo por la estética, el paso de Prometeo a Narciso: disfrutar del presente, del Carpe Diem, abandonando la cultura del esfuerzo, de la renuncia, del cumplimiento de la vocación. Es una ética provisional y contextualizada en cada momento y lugar sin compromiso para siempre.

Sin embargo no todas las capas sociales nadan en esa incertidumbre moral. No, me niego a reconocerlo así por más que parezca lo habitual cuando nos aproximamos a los numerosos ejemplos que desgraciadamente vemos cotidianamente en medios escritos o visuales. Afortunadamente ejemplos de todo lo contrario los encontramos en la Iglesia y en otras organizaciones que en estos momentos de aguda crisis social y económica están dando muestras abundantes de su generosidad.

Y es en esta sociedad donde nos encontramos además con hombres y mujeres como los infantes de marina que en comunión con sus compañeros de otras armas y ejércitos tienen como norte el cumplimiento del deber.

El honor, el sacrificio, la lealtad y la disciplina son las normas que guían su actividad y que constituyen la esencia de su ser como soldados. Soldados de la mar, infantes de marina.

Por mar y por tierra, “valientes por tierra y por mar” es el lema de la Infantería de Marina desde que en 1537 Carlos I organizara las “Compañías Viejas del Mar de Nápoles” para dotar a las Escuadras de la Real Armada del Mediterráneo de guarnición propia y que fuera diferente a la infantería de los Tercios por su condición de formar parte de las dotaciones y de estar marineados.

Desde aquellos lejanos días hasta hoy la Infantería de Marina ha estado presente allá donde España la ha requerido y así la hemos visto en los últimos años en Bosnia, en El Líbano, en Afganistán, en el Indico o en el África subsahariana.

En fecha próxima la Junta de Extremadura hará entrega a la Armada de un cuadro del pintor catalán Ferrer Dalmau en el que figura la gallarda presencia del Granadero de Marina Martín Álvarez defendiendo la Bandera del navío San Nicolás de Bari cuando toda la dotación del mismo se encontraba muerta o malherida en el combate de San Vicente. No abandonó su puesto hasta que fue abatido a tiros por los ingleses. Esta escena fue observada directamente por el Almirante Nelson quien ordenó que su cuerpo fuera envuelto en la Bandera y se rindiera honor a su valentía y gallardía.

Hoy, 213 después, este granadero figura con carácter permanente en la lista de revista de la primera compañía del primer Batallón de Desembarco del Tercio de Armada.

Ese soldado de marina simboliza la grandeza de espíritu de unos hombres que hoy como ayer mantienen la cabeza enhiesta y alerta ante los peligros que acechan a nuestra Patria.

San Juan Nepomuceno, el mártir del sigilo sacramental, es su patrón desde tiempo inmemorial y lo es por encarnar este Cuerpo la virtud de la discreción en el servicio su seña de identidad más destacable. Hombres callados y disciplinados su disposición para las tareas más arduas y peligrosas es asombrosa y se lo dice quien los ha tenido a sus órdenes en las situaciones más variadas.

No es hoy día para hablar de reformas ni de disposiciones legales o administrativas que afectan a nuestras FAS sino para rendir homenaje a su secular quehacer a bordo de nuestros buques y en tierra.

Once a marine always a marine dicen nuestros “colegas” norteamericanos del  US Marine Corps.

Sí, la Infantería de Marina imprime carácter.

Fuente : Republica

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