Las urgencias del Gómez Ulla se colapsan «por falta de médicos»

H-gomez ullaEl Servicio de Urgencias del Hospital Central de la Defensa ‘Gómez Ulla’ de Madrid se colapsó ayer «porque estamos pocos médicos y no hay dinero para contratar más», según comentó una facultativa a una paciente que fue diagnosticada de su dolencia siete horas después de acudir al centro sanitario.

Esta paciente llegó al Hospital a las cinco de la tarde y recibió el alta pasadas las doce de la noche, tres horas después de que se le realizasen las pruebas pertinentes (analítica de sangre y orina, y electrocardiograma) para determinar el origen de su malestar.

Algo similar le ocurrió a otra paciente octogenaria, que acudió a urgencias a las cinco de la tarde con un alto nivel de azúcar en la sangre (500 mg/dl) y, dos horas después de haber sido trasladada al Hospital en ambulancia, todavía no había sido atendida. Cinco horas después, le daban el alta médica.

De todas las pacientes que se encontraban en los ‘boxes’ a la espera de ser atendidas, la que tenía el récord de permanencia era una señora de 84 años que fue trasladada a urgencias a las 11 de la mañana y no fue atendida hasta pasadas las ocho de la tarde.

A pesar de las protestas de los pacientes y de sus acompañantes, los médicos insistían en que «no daban abasto» y que no podían «hacer más» con el poco personal que había en urgencias. Estamos «colapsados», repetían una y otra vez. «Ha venido mucha gente y no hay personal suficiente», insistían.

Y es que, el ‘Gómez Ulla’, además de prestar asistencia sanitaria a los miembros de las Fuerzas Armadas, también lo hace a los ciudadanos madrileños, en virtud del acuerdo suscrito entre la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Defensa en el año 2010.

Dicho convenio establecía que el Hospital Central de la Defensa pasaba a integrarse, a partir del 1 de enero de 2011, en la red hospitalaria de la Comunidad de Madrid, hecho este que sobrecargó al personal del centro (formado por civiles y militares), que actualmente ofrece su capacidad asistencial a casi 120.000 madrileños.

 Fuente : ateneadigital
Carmen D