Los traductores afganos corrían riesgos a cambio de altos sueldos

interprete-afganoLos intérpretes afganos que han trabajado desde 2005 con las tropas españolas en la provincia de Badghis asumieron los riesgos a cambio de altos sueldos que les permitían mejorar su situación económica, aseguran fuentes militares.

Una petición online a través de la plataforma de peticiones change.or reclama al Ministerio de Defensa que conceda asilo a cuarenta traductores afganos, ante el temor de que se conviertan en objetivos de la insurgencia por haber colaborado con el Ejército español integrado en la ISAF, la coalición internacional liderada por la OTAN. Las fuentes consultadas advierten, en primer lugar, de errores en algunos medios de comunicación al informar sobre el grupo de traductores al servicio de las tropas españolas.

El primero, el equívoco producido al no diferenciar entre intérpretes de origen iraní nacionalizados españoles, que tienen la condición de funcionarios del Ministerio de Defensa y que viven en España con sus familias desde hace más de 20 años, y de otra los jóvenes afganos contratados a partir de 2005, meses antes de que la tropas españolas llegasen por vez primera a la provincia de Badghis.

«La idoneidad del personal de origen iraní se debe a que el darí, -la lengua materna del 60 por ciento de la población afgana- es una evolución del farsi, el idioma oficial de Irán», señala el libro «Misión: Afganistán» editado el pasado diciembre por el Ministerio de Defensa. «A los iraníes les resulta fácil dominar el darí, que está implantado principalmente al oeste de Afganistán donde se encuentran las provincias de Badghis y Herat», precisa la citada publicación.

Por su parte, el grupo de «traductores locales», generalmente jóvenes, fueron contratados en la propia zona de operaciones como apoyo a los intérpretes de origen iraní. «Conocían perfectamente los riesgos a los que se exponían, pero sueldos superiores a 600 euros mensuales son muy tentadores para hacerse con un pequeño capital en muy poco tiempo en comparación con los 150 euros mensuales que gana un maestro o un policía afgano», subrayan fuentes militares.

Tan fuerte ha sido el interés durante estos años de aprender español con objeto de ser contratado por las tropas españolas, que en el principal colegio de Qala-i-Naw, capital de Badghis, ha tenido hasta ahora entre sus actividades extraescolares una clase semanal de español que siempre estaba abarrotada de niños y adolescentes.

La dificultad que entraña conceder la ciudadanía española a este grupo de traductores es su deseo de desplazarse a España con sus parientes más cercanos, lo que es inviable. Algunos ya se habrían trasladado a otras zonas de Afganistán más seguras, como la provincia de Herat, en cuya base de apoyo avanzado está previsto permanezcan las tropas españolas hasta diciembre de 2014.

Existe un tercer grupo de traductores en Kabul que aprendió el idioma español en la universidad de la capital agana y que no se verá afectado por la retirada de las tropas españolas de Badghis, toda vez que la presencia de militares españoles en el Cuartel General de ISAF no concluirá hasta diciembre de 2014 y a partir de esa fecha permanecerán bajo una nueva misión.

Fuente : ateneadigital

Carmen D