AUME denuncia que Huesca es el «paradigma» de la desatención a los militares

HuescaCuartelLa Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) asegura que el cierre del acuartelamiento Sancho Ramírez podría convertir a la ciudad de Huesca en «paradigma» de la desatención del Ministerio de Defensa hacia los militares y sus familias.

Así lo ha afirmado hoy en rueda de prensa el presidente de esta organización profesional, Jorge Bravo, quien se ha desplazado a Huesca para reunirse con representantes de las 250 familias de militares afectadas por el plan de cierre del cuartel y con la alcaldesa de la ciudad, Ana Alós.

Al margen de los efectos negativos que podría tener para la sociedad oscense el cierre del acuartelamiento, Bravo ha explicado que los afectados no sólo están «desatendidos» ante un posible traslado forzoso sino que carecen de información precisa sobre las afecciones derivadas para ellos del plan de reorganización de las fuerzas armadas.

Ha admitido que los militares son «conscientes» de que a lo largo de su carrera deben hacer frente a posibles traslados y nuevos destinos, pero ha señalado que en relación al acuartelamiento oscense no se trata de un «caso aislado» sino de un traslado «masivo» traumático para las familias.

Bravo ha explicado, además, que estas circunstancias suponen un incumplimiento de lo establecido en la Ley Orgánica de Derechos de los Militares de 2011, que obliga a la administración a informar sobre sus planes de reorganización y a facilitar los traslados mediante convenios con ayuntamientos y comunidades autónomas.

Entre otras cuestiones, ha añadido, para «proteger» la escolarización de los hijos de los militares afectados por los traslados.

Por esta razón, ha responsabilizado a la administración de hacer «dejación de funciones» y de incumplir la referida ley orgánica, ya que, a su juicio, «el que los militares podamos tener una gran movilidad geográfica no implica que tengamos unas necesidades mínimas atendidas».

Ha destacado, además, que la situación del acuartelamiento oscense es «algo que está sonando mucho» entre militares de todo el país ya que, ha insistido, es un «paradigma» de la desatención que sufren algunos miembros de las fuerzas armadas.

Bravo ha explicado que esto se suma a la situación de «malestar generalizado» existente entre los militares debido a la alta tasa de temporalidad en el ejército y a la falta de perspectivas profesionales de progresión.

Una situación de «malestar», ha subrayado, que se deriva del mantenimiento en vigor de las actuales leyes de Tropa y Marinería y de la Carrera Militar.

Ha señalado que el plan de cierre del acuartelamiento ha generado «cabreo» entre militares de todo el país ante la posibilidad de que puedan verse afectados ellos mismos por una situación similar.

El presidente de AUME ha asegurado que su organización «llegará a donde haya que llegar» en defensa de los derechos de los militares del acuartelamiento oscense, aunque ha destacado que el mantenimiento operativo de las instalaciones depende de una «acción política».

Fuente: AUME