¿Queremos una política de Defensa para Europa?

jose_luis_ruiz_navarroEl Presidente del Gobierno compareció ante el Congreso de los Diputados el pasado miércoles 22 de enero para informar del último Consejo Europeo celebrado en Bruselas los días 19 y 20 de diciembre de 2013. Han sido varios e importantes los asuntos tratados en esta Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, pero entre todos hay uno que merece ser destacado: los acuerdos sobre la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD).

Son importantes, en primer lugar, porque hacía cinco años que el Consejo no se pronunciaba sobre la PCSD. Demasiado tiempo, sin duda. Son importantes también porque en diez de las veintiuna páginas que comprende el documento final, se definen las acciones prioritarias de Europa para establecer una cooperación más estrecha entre sus Estados miembros en la política de seguridad y defensa.

La presencia de la Unión Europea en los lugares de conflicto y situaciones de crisis en el mundo es una consecuencia directa del compromiso de los europeos con la paz y la seguridad.

La Unión Europea tiene desplegados 7.000 efectivos – más de dos mil quinientos son españoles- en 12 misiones civiles y 4 operaciones militares. Estas operaciones deben ganar en eficacia, por lo que han coordinarse con otras políticas europeas como son la diplomacia, la seguridad, la investigación e innovación industrial, el mercado interior, las políticas comerciales y especialmente las internacionales, los mecanismos para la cooperación y el desarrollo, la defensa de los derechos humanos, y la justicia e interior, políticas estas últimas, fundamentales para hacer frente a fenómenos como las mafias que controlan la emigración ilegal, la delincuencia internacional y el terrorismo.

El Consejo ha adoptado acciones prioritarias en tres ejes de actuación: incrementar la efectividad de las misiones internacionales, mejorar las capacidades militares de Europa y, por último, fortalecer la industria europea de la defensa. En concreto, el Consejo Europeo quiere impulsar proyectos tan importantes para la defensa como: los sistemas de aeronaves pilotadas a distancia (2020-2025), la próxima generación de comunicación gubernamental por satélite y las Estrategias de Ciberseguridad de la EU. Estas medidas son consecuencia de los nuevos medios jurídicos que el Tratado de Lisboa tiene previsto para desarrollar la PCSD.

El señor Rajoy señaló también a los diputados que Europa necesita una industria y una tecnología de defensa más competitiva e innovadora. Para garantizar la competitividad a medio y largo plazo de la industria europea de la defensa resulta fundamental mantener los conocimientos especializados en I+D+i, en concreto, lo que se denomina “tecnologías vitales de defensa”.

Para alcanzar estos ambiciosos objetivos, el Consejo Europeo fija por primera vez un límite temporal: junio de 2015, fecha en que se evaluarán los progresos que se hayan conseguido en estos campos No tendremos, pues, que esperar casi otro lustro para ver como avanza la PCSD.

El debate en el Pleno del Congreso ha tenido interés, pues ha servido para que el Presidente del Gobierno explique a los diputados y por tanto a los ciudadanos un asunto de tanta trascendencia para España y para Europa y, también, para que los portavoces parlamentarios fijen su posición política. Mi impresión, después de seguir el debate, es que existe un amplio acuerdo de los principales grupos de la Cámara sobre la política europea de defensa. Pero es necesario trasladar el mensaje a la sociedad.

El Ministro de Defensa, Pedro Morenés, lo puso de manifiesto en su comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso de 18 de diciembre pasado cuando decía que todos debemos ser conscientes del esfuerzo que para la sociedad y las Fuerzas Armadas supone mantener la seguridad y la defensa en los lugares de conflicto porque con ello contribuimos en un mundo tan interdependiente a sentar las bases fundamentales del progreso de las sociedades más desfavorecidas y a garantizar nuestra seguridad.

Pero a pesar de los pasos que se han dado, Europa debe mostrar una mayor ambición y valentía para invertir más e intensificar la cooperación en seguridad y defensa y su compromiso con la libertad, la democracia, el Estado de derecho y la prosperidad de los ciudadanos europeos. Este debe ser, en mi opinión, “el cuarto eje” de la PCSD.

El fin de semana pasado vi la película de Mark Wahlberg, nominada a los Oscar “El único superviviente”. “¡Una americanada!”, como diría mi hija. Puede que sea cierto y que nuestra cultura europea, más calvinista, nos impida estos alardes de patriotismo tan ostentosos. Pero aún así, me pregunto ¿para cuándo una película en la que los protagonistas en lugar de la bandera con las barras y las estrellas cosida en sus guerreras lleven la bandera de todos los europeos, la de las 12 estrellas doradas sobre fondo azul ?

Creo que a muchos de nosotros nos gustaría que fuese pronto. Robert Schuman, uno de los padres de Europa, decía que hay personas que “quieren hacer” cosas, mientras que otras personas solo “quieren ser” cosas. Estoy seguro que nuestros responsables de la defensa son de los primeros y que su deseo es “hacer cosas” por el bien de los ciudadanos y su seguridad.

Fuente :Republica