Reino Unido estudia una mayor operación militar en Irak

IRAK_RUEl papel de Reino Unido en la crisis de Irak irá «más allá de una misión humanitaria» y las operaciones podrían durar meses, ha afirmado el ministro de Defensa británico, Michael Fallon, en una entrevista publicada este lunes por el diario The Times. El primer ministro, David Cameron, dijo el domingo que Gran Bretaña debería utilizar su destreza militar para hacer frente a los insurgentes para que cesen en su intento de crear «un Estado terrorista a orillas del Mediterráneo». Cameron añadió, además, que la posición de su país ante la crisis de Irak es «clara» y que no desplegará tropas en el terreno.

Fallon ha dicho que los aviones militares RAF Tornado y un avión espía vuelan más allá de la zona donde se focaliza la crisis humanitaria, en el Kurdistán (al norte del país), para reunir información sobre las milicias del Estado Islámico (EI) que desde el pasado junio avanzan hacia Bagdad en su intento por instaurar un califato islamista en la región. David Cameron declaró, según afirma la cadena británica BBC que «Reino Unido no se verá involucrado en otra guerra de Irak». El primer ministro, sin embargo, afirmó que si gobierno estudia de un modo favorable el envío de armas a las fuerzas de seguridad kurdas para luchar contra los rebeldes islamistas.

Ante el avance yihadista en el norte de Irak y la limpieza étnica que están llevando a cabo contra minorías cristianas y yazidíes, la Unión Europea (UE) aprobó el pasado viernes el envió de armas y apoyo militar a los peshmerga para combatir a los insurgentes y proteger a las minorías. Se trata de una decisión que extiende un paraguas político que las capitales de los Veintiocho podrán exhibir ante sus respectivas opiniones públicas.

Hasta este momento, Reino Unido se había limitado a enviar ayuda con cuentagotas a las fuerzas de seguridad kurdas, los peshmerga, que apoyan al recién estrenado Gobierno de Bagdad en su lucha contra las milicias yihadistas del EI. El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, presentó su dimisión el pasado jueves y mostró su apoyo al nuevo jefe del ejecutivo, Haidar Al Abadi, que cuenta también con la aprobación de Irán y de Estados Unidos.

Fuente: La Vanguardia