Cecilio Andrade: Seguridad con las armas ¡ Ese dedito!

Cecilio_AndradeEsta mañana estaba dando una clase sobre entradas en entornos de alto riesgo cuando, por infinita vez, surgió otra vez un tema, que no por más sabido es más reconocido.
La mayor parte de los profesionales de nuestro entorno sabe que debe mantener el dedo fuera del disparador hasta que encare su objetivo. Pues bien, todavía quedan algunos recalcitrantes que piensan que ellos saben más. Como muy dice mi compañero Sepúlveda en uno de sus artículos, en este mundillo somos muy poco humildes en gran parte de las ocasiones, y nos cuesta admitir lecciones de otros.

Existe una regla de seguridad que considero fundamental:

“Hasta que no tengas el objetivo en tus miras no pongas el dedo en el disparador”
La razón por la que esto debe ser así es consecuencia del fenómeno denominado “Interacción Entre Miembros”. Termino que describe la contracción instintiva de los músculos (de la mano entre otros) en situaciones de stress.

Este fenómeno se subdivide en tres factores o respuestas interconectadas.

– Respuesta de Pérdida de Equilibrio.
– Respuesta de Presión Simpática.
– Respuesta Sorpresiva.

Desarrollemos y expliquemos un poco estos puntos.

– Respuesta de Pérdida de Equilibrio.
En una entrada, si al pisar vidrios, canicas, aceite, tropezar en un escalón, etc., perdemos el equilibrio y nos tambaleamos o llegamos incluso a caernos. En estos casos la respuesta instintiva es tensar todos los músculos intentando recuperar el equilibrio, o minimizar los daños en la caída ¿qué ocurrirá si nuestro dedo está encima del disparador? Probablemente un ¡¡¡BANG!!!

– Respuesta de Presión Simpática.
Muchas veces nos vemos obligados a realizar algún gesto brusco o de fuerza con una mano mientras la otra empuña el arma. Por ejemplo en una entrada en la que un civil desarmado y aterrorizado se nos echa encima y nos vemos obligados a apartarlo con brusquedad para encarar el objetivo real, en un traslado de prisioneros se revuelve el que trasladamos nosotros, etc. En cualquiera de estos casos una mano realiza un gesto o fuerza, la otra (la que empuña) por reflejo realiza una presión similar. Si nuestro dedo está encima del disparador ¿Qué es lo probable que ocurra? ¡¡¡BANG!!!

– Respuesta Sorpresiva.
Cuantas veces en nuestra propia casa, ante una salida que no esperamos de un hijo o de nuestra propia esposa, una voz a nuestra espalda estando concentrados, un sonido fuerte, etc., no nos encontramos prácticamente saltando del lugar donde estamos con las pulsaciones aceleradas. No es miedo, ni siquiera es algo negativo ni malo, es una sorpresa, es lo que familiarmente se denomina un “susto”, es una respuesta de alerta de nuestro organismo, natural y sana. Si en un registro o una entrada, con todo el stress que conlleva, un gato sale donde no lo esperamos, una bocina suena bruscamente, alguien grita de miedo o dolor, en fin algo nos sorprende. Si nuestro dedo está encima del disparador en estas circunstancias ¿qué probabilidades tenemos de que no se produzca un disparo?

En fin, y para terminar, no es más rápido en disparar por llevar el dedo en el disparador, es más rápido en disparar hacia donde no debe y hacia quien no debe.

Nuestra instrucción es el mejor seguro, nuestro sentido común (el menos común de los sentidos) nuestra mejor referencia, y nosotros mismos la más eficaz herramienta.

Fuente: Blog

Scroll al inicio
Esta es una web personal sin contenido comercial, los datos recabados de acceso no serán cedidos a terceros, ni almacenados y solo se conservaran para análisis ante comportamientos delictivos o de propagación de malware.   
Privacidad